En la sociedad de la información y el conocimiento se
requiere que las bibliotecas escolares se conviertan en centros de recursos de
lectura, información y aprendizaje, en entornos educativos específicos
integrados en la vida de la institución escolar que apoyan al profesorado en el
ejercicio de sus prácticas de enseñanza y facilitan al alumnado el aprendizaje
de los contenidos curriculares, así como la adquisición de competencias y
hábitos de lectura, en una dinámica abierta a la comunidad educativa.
En una sociedad en la que abundan las desigualdades, las
bibliotecas escolares son un factor de compensación social, al posibilitar el
acceso a los recursos informativos y culturales a quienes carecen de ellos,
procurando así disminuir la brecha digital y social.
Estas bibliotecas deben permitir el acceso a
materiales informativos actualizados, diversos, apropiados, suficientes en
número y calidad, y contemplar todas las áreas del currículo. Son espacios para
la lectura, propiciadores de experiencias gratas de encuentro y convivencia con
los libros y con los recursos culturales en general. Deben apoyar los programas
del centro en su conjunto, especialmente aquellos que vayan enfocados a la
formación en el uso crítico y ético de la información y en la transformación de
ésta en conocimiento.
Con el objetivo de que las bibliotecas se conviertan en
un recurso estratégico que adquiera protagonismo en ámbitos clave como la
selección de recursos y gestión del conocimiento; la articulación de programas
para el desarrollo de las competencias de información y el fomento de la
lectura; la provisión de recursos de información y aprendizaje; el apoyo
curricular; y la innovación y participación social se comparten algunos
espacios de bibliotecas virtuales infantiles:



No hay comentarios:
Publicar un comentario