Tomado de Colgado de la Lectura en http://www.colgadodelalectura.com/maestros-articulos/claves-para-desarrollar-la-literacidad-en-el-aula-segun-el-marco-pisa/
Por. Juan Escalante
“José Miguel, ¿podrías salir a
leer el primer capítulo de El Camino de Sherlock?”, dijo la profesora
Micaela. “Claro, señorita”, respondió el alumno. Pasó al frente y empezó a leer
la novela en voz alta, con la debida entonación y pronunciación correcta. Toda
la clase estaba muy atenta mientras leía. Sin embargo, al finalizar la página
10, la señorita Micaela le dijo que se detuviera y le preguntó: “José Miguel,
¿qué significa la frase Era como pedir la Luna y las estrellas?”.
Como el alumno no pudo explicárselo, la maestra le formuló otra interrogante:
“¿Me podrías decir por qué la mamá estaba tan sorprendida por el comportamiento
de su hijo?”. José Miguel titubeó y le dijo: “Porque el niño se estaba portando
mal”. Al escucharlo, la profesora se dio cuenta de que su alumno no estaba
comprendiendo (y tal vez muchos de la clase tampoco). Por ello, la señorita
Micaela tuvo que volver a leer desde el inicio y explicar las respuestas.
La situación arriba descrita es
frecuente en algunas aulas al empezar las actividades del Plan Lector; lo cual
es preocupante, sobre todo si la maestra considera que eligió el libro y las
preguntas adecuados. Entonces, tratemos de buscar una explicación a este
problema de comprensión y proponer algunas estrategias para superarlo.
De antemano, descartemos la
posibilidad de que José Miguel estuviera distraído, ya que leyó
correctamente (concentración) y mantuvo expectante a la clase (interés). Por
este motivo, podríamos deducir que, si bien es capaz de leer (alfabetización),
tiene problemas de comprensión lectora (falta de literacidad).
Estos dos conceptos son
diferentes: el primero tiene que ver con la capacidad de usar signos de un
código para leer y escribir; en cambio, el segundo consiste en saber leer para
fines específicos. En tal sentido, la literacidadguarda estrecha relación
con la definición de competencia lectora dentro del marco PISA-OCDE: “La
capacidad individual para comprender, utilizar y analizar textos escritos con
el fin de lograr sus objetivos personales, desarrollar sus conocimientos y
posibilidades y participar plenamente en la sociedad”.
Entonces, bajo este enfoque, la
lectura es la herramienta básica para lograr aprendizajes durante la vida. Por
ello, el objetivo fundamental de la prueba internacional PISA es evaluar (desde
el 2000) el desarrollo de laliteracidad en los alumnos de 15 años. Para
tal fin, usa “textos estímulo” que motiven la lectura y formula ítems basados
en tres dimensiones: el formato del texto (continuo y discontinuo); las
competencias cognitivas (acceso y recuperación de información, integración e
interpretación de lo leído, y reflexión y evaluación sobre la forma y el
contenido); y el contexto o situación (uso personal, público,
educativo/formativo y laboral/ocupacional).
Además, el proyecto trabaja con
niveles de competencia lectora (escalonados en grados de dificultad), los
cuales muestran, mediante descripciones, las competencias que deben alcanzar
los alumnos para ubicarlos en un determinado nivel, después de haber rendido la
prueba.
Pero ¿es posible usar este marco
teórico en nuestras clases y, específicamente, en la aplicación del Plan
Lector? Sin duda, mejorar el rendimiento en el proceso de lectura representa un
gran desafío para el maestro, sobre todo si existen cuestionamientos originados
por el bajo rendimiento en dicha prueba. Sin embargo, al igual que la señorita
Micaela, debemos realizar el análisis del contexto educativo en el que
trabajamos y plantear algunas estrategias de solución para alcanzar los
estándares internacionales anhelados.
En este aspecto, el Plan Lector
es un gran aliado, ya que permite que los alumnos mejoren sus niveles deliteracidad,
siempre y cuando tengamos en cuenta algunos aspectos relevantes:
En primer lugar, la pertinencia del
texto que usamos (“texto estímulo”), porque deberá desatar el interés inmediato
de la clase. Por ejemplo, en el caso de la maestra Micaela, la novela escogida, El
camino de Sherlock, es ideal para sus alumnos de segundo de secundaria (12
años, aproximadamente) porque trabaja dos temas cercanos al contexto de los
jóvenes: la investigación de crímenes (el protagonista, Francisco, usa el
método deductivo de Sherlock Holmes para resolver un caso real) y el problema
de aceptación de grupo (para el niño, su brillante inteligencia es un obstáculo
para ser feliz).
En segundo lugar, la maestra toma
en cuenta las tres dimensiones que evalúa PISA: la novela es un texto
continuo (formato), ya que sus oraciones constituyen párrafos que, a su vez,
configuran capítulos que ayudan al lector a reconocer la organización textual.
Además, su lectura tiene como finalidad tanto el entretenimiento de los
educandos (uso privado) como ayudar en el desarrollo de la competencia lectora
(uso educativo).
También, a partir de dicha
narración, la profesora evalúa el progreso cognitivo mediante la formulación de
preguntas: la primera, de inferencias (integración e interpretación de lo
leído), y la segunda, literal (recuperación de información).
Sobre este último aspecto,
consideramos que la maestra debió graduar las preguntas según su dificultad
(proceso cognitivo), es decir, empezar por las preguntas para ubicar
información: datos, personajes, fechas, etc.; en vez de formular ítems de
interpretación, en los que el estudiante debe construir significados y generar
inferencias a partir de distintas partes de la novela.
Finalmente, y como consecuencia
de lo anterior, además de la pertinencia y las tres dimensiones,
debemos ser cuidadosos en la elaboración de ítems. Para tal fin, el
maestro está en la obligación de, previamente, analizar en profundidad el texto
que leerá con sus alumnos a fin de redactarlos “de forma sencilla y clara, con
preguntas directas, breves, elaboradas como afirmaciones y siguiendo el orden
gramatical, esto es, sin caer en anfibología”.
En esta etapa preparatoria es de
gran ayuda la guía de actividades de la novela, que contiene los insumos
necesarios para la formulación de estos ítems. Además, es recomendable trabajar
el texto por partes: una cantidad adecuada de capítulos según la duración de la
sesión. De esta manera, la clase sentirá que va desarrollando de forma
eficiente el proceso de comprensión (literacidad) e incorporará el “sentido de
posibilidad” que ayudará a mantener la motivación y evitar la frustración al no
responder correctamente.
En resumidas cuentas, la literacidad es
la herramienta fundamental para que nuestros estudiantes interactúen con éxito
en la sociedad. Por ello, elaborar materiales para desarrollar la competencia
lectora, según el marco PISA, representa un gran aporte al trabajar el Plan
Lector. No obstante, el logro de este objetivo, en gran medida, depende
del maestro, quien deberá planificar las actividades y preparar los materiales
necesarios para que la lectura en clase sea una experiencia agradable y
enriquecedora.

No hay comentarios:
Publicar un comentario